Entre gloss, pestañas dramáticas y mucha nostalgia, Sarelly celebró su llegada a Sephora
con un evento especial que convirtió el espacio en un auténtico salón de belleza inspirado en los
años 2000.

Una estética divertida y llena de referencias pop que invitó a las asistentes a reconectar con una época donde el maquillaje era sinónimo de experimentación, brillo y personalidad.
Se llevaron a cabo master class impartidas por Anna y Wendy, maquillista profesional de Sarelly. Cada una aportó una perspectiva distinta: Anna compartió la visión, inspiración y esencia detrás delos productos y looks, mientras que Wendy se enfocó en la ejecución técnica y en cómo llevar esas ideas a la práctica.
Durante las sesiones, las asistentes pudieron conocer de cerca cómo utilizar distintos productos
del portafolio de la marca para crear looks versátiles, actuales y con mucha personalidad. A lo
largo de las clases, se compartieron técnicas de aplicación, recomendaciones de uso y
combinaciones de productos, logrando un balance entre la conceptualización creativa y la
aplicación profesional.

De esta manera, se reforzó la filosofía de Sarelly: el maquillaje es una herramienta para
experimentar, expresar la identidad propia y potenciar la seguridad de cada persona.
“Siempre soñamos con ver Sarelly en Sephora. Para mí era muy importante que este momento
también fuera una celebración con nuestra comunidad, con las personas que han crecido con la
marca y que creenen este proyecto tanto como nosotras. El maquillaje no tiene que ser
complicado, tiene que ser divertido y una forma de expresar quién eres”, compartió Anna
Las asistentes también tuvieron la oportunidad de descubrir de primera mano algunos de los
productos más icónicos de la marca, conocidos por sus fórmulas versátiles ysu estética vibrante,
que han conectado especialmente con una generación que busca belleza sin reglas y con
identidad propia.
Más que un lanzamiento, la llegada de Sarelly a Sephora representa un paso importanteenla
expansión de la marca y en su misión de seguir construyendo una comunidad alrededor del
maquillaje, la creatividad y la autenticidad.
Porque si algo quedó claro durante la celebración, es que el universo de Sarelly continúa
creciendo, llevando su visión de belleza divertida.
