Cada embajador abrió su casa, compartió su rutina de noche y respondió una pregunta más emocional: ¿con qué sueñas? La palabra «sueño» une así las dos dimensiones de la marca: el sueño de cada noche y los sueños que perseguimos despiertos.
Una serie, no una campaña
Para alejarse del formato tradicional con influencers, Sleep Club se construyó con cuatro formatos: una presentación de cada embajador; un Q&A de menos de 40 segundos; el «Sognare Market», donde cada uno elige sus productos favoritos; y un house tour con su rutina nocturna.
Las piezas se publicaron intercaladas, como capítulos de una serie editorial, y en colaboración con los perfiles de los embajadores. El producto nunca se escondió, pero aparece por elección personal y dentro de rutinas reales, no como una recomendación publicitaria.
Resultados
En menos de tres meses, Sleep Club convirtió la atención en interés por la marca:
Más de 5.8 millones de interacciones en Instagram.
205% más interacciones con el perfil de Sognare, mes contra mes.
27.5% más visitas al perfil mes contra mes, con más de 5 mil visitas solo en agosto.
Picos de búsqueda de la marca en los días de publicación de los videos, y un aumento de sesiones en la tienda en línea a partir de la segunda quincena de julio.
Lo que sigue Sognare contempla que Sleep Club se convierta en una plataforma permanente, con nuevas temporadas e invitados, conversaciones con especialistas, experiencias presenciales y contenido educativo, alrededor de una pregunta que siempre será relevante: ¿cómo estás descansando?
