La tradicional Pastorela Mexicana regresa a los escenarios este 18 de diciembre para celebrar 37 años de historia, consolidándose como una de las puestas en escena más emblemáticas de la temporada navideña en México.

Con música en vivo, vestuarios pintados a mano y un elenco de gran trayectoria, la obra continúa conquistando al público año con año. Y uno de los pilares de esta producción es Enrique Chí, actor que formó parte del primer elenco en 1989, cuando tenía apenas 19 años. Desde entonces, ha interpretado múltiples personajes dentro de la obra: desde el pastor Chencho, pasando por la avaricia, la ira y el diablo mayor, hasta llegar al personaje que hoy lo llena de alegría: el ángel, guía de los pastores hacia la estrella de Belén.
“Siempre es una alegría compartir con la gente una tradición mexicana. Esta pastorela forma parte de mi vida desde hace décadas y me siento profundamente agradecido”, dice el actor.

Una pastorela que honra la tradición mexicana, reúne a más de 20 actores en escena, con una producción cuidadosamente diseñada: iluminación especial, maquillajes detallados, música en vivo y canciones tradicionales que refuerzan la identidad cultural del país. La historia se construye desde la farsa y la comedia, narrando el caminar de los pastores hacia el nacimiento del Niño Jesús, con un tono divertido y cercano al público.
Un elemento distintivo de esta pastorela es que se plantea como los habitantes de un pueblo deciden montar su pastorela, lo que genera situaciones cómicas y entrañables que conectan fácilmente con la audiencia. La puesta en escena destaca por sus siete diablos, representación de los pecados capitales: ira, gula, pereza, soberbia, avaricia, lujuria y envidia, cada uno con vestuarios únicos de inspiración mexicana, pintados a mano. Además, el espectáculo incluye momentos visuales impactantes, como la aparición de un alebrije gigante, acompañado de música prehispánica y efectos especiales. La obra abre con una delicada escena de marionetas, y culmina con el tradicional arrullo al Niño Jesús, cerrando con una experiencia que mezcla teatro, folclor y emoción.

A lo largo de los años, el público no solo ha permanecido fiel, sino que se ha diversificado. Asisten familias mexicanas y también visitantes extranjeros que encuentran en esta pastorela una ventana al folclore y las tradiciones del país. “Nuestra premisa es hacerla como si fuera la primera vez. Eso mantiene la obra fresca y viva”, señala Enrique Chí, quien es actor, compositor y cantante que a prestado su voz para darle vida a diferentes personajes de series televisivas.
Como parte de la experiencia, al finalizar la función el público participa en una posada tradicional, con ponche, tamales, piñata y convivencia con los actores, convirtiendo la visita en una auténtica celebración navideña.
Esta obra es producida por Rafael Pardo y dirigida por Miguel Ángel Morales, ha evolucionado sin perder su esencia, dice Enrique Chí, quien comparte escenario con actores como Moisés Suárez (La pájara Peggy) y Armando Tapia, destacando que la clave del éxito ha sido siempre la calidad artística y el respeto por la tradición. “Cada vez que salgo a escena doy gracias a Dios, porque me divierto mucho. A pesar del frío, cuando sales con alas, todo se olvida”. Sin duda, esta Pastorela Mexicana es una invitación a reír, recordar, compartir y celebrar lo mejor de las tradiciones navideñas de México.

La Pastorela Mexicana tiene una duración aproximada de hora y media y se presenta, del 18 al 28 de diciembre en el Centro Cultural Helénico (Avenida Revolución 1500, San Ángel Inn). Funciones los fines de semana y una especial el 25 de diciembre a las 18:00 horas. Los boletos están disponibles en Boletópolis y en las taquillas del teatro. Debido a la alta demanda, se recomienda adquirirlos con anticipación.
